miércoles, 10 de septiembre de 2014

Vivieron su agosto

Recuerdos de antaño que nunca se olvidarán sobre la fiesta de agosto.

En las lozas multiusos, a diferencia de antes, se ubican todos los atractivos de la fiesta.

Huamachuco: Podríamos decir que la frase correcta es "hicieron su agosto", sin embargo ya no es así. Significa cuando alguien gana demasiado dinero o sorprende con alguna mercadería, y referirse a  la fiesta de agosto no es nada nuevo.

Vivir la fiesta patronal en honor a la Santísima Virgen de la Alta Gracia es participar de todas las actividades pero también de hacer compras o ir a mirar que novedades nos traen los comerciantes.
Actualmente este tipo de negocios se instala en las lozas multiusos junto al estadio  municipal. 
Quien no recuerda y por versiones de respetados huamachuquinos de antaño, los ranchos de todo tipo ubicados dentro y fuera de la plaza de armas y poco a poco se los fue sacando.

Los productos que se venden nada envidan a los de antaño, como utensillos de cocina, los esperados kinkones en todas sus formas de preparación, las pulseritas, carteras, bolsas; es decir "me compro algo siempre en la fiesta de agosto"

Comprarse una prenda de vestir para el 15 de agosto, día central se sigue conservando y no es palanganada, sino obligación.
"Esta chompa, falda, pantalón o casaca me lo guardo para el 15"

Lo pobladores rurales acuden a comprarse una novedad. Los que ganaban y ganan siempre son los vendedores de telas que lo miden en sus brazos y te regalan un metro mas. Llegas a casa o está bien medido o falta. Recordamos que cuando alguien compraba la tela, el vendedor gritaba gol, sinónimo de buena venta.

De todo precio y para todos.
Los ranchos de ropa en los 30 días aproximadamente son un compartir de los mercaderes que hacen amigos y gustan de la bella ciudad con todos sus atractivos.
Actualmente hay comerciantes huamachuquinos  que también sacan su rancho.

"Me compre mis ollas en la fiesta" reza el dicho de una ama de casa que llega a su vivienda en la ciudad o en el campo y contagia a los demás o vecinas que harán lo mismo.
Los suertudos se llevaban, años atrás, una portavianda, lechera, platos,  o cualquier cosa en la recordada "quina". La canción en inglés Ciudad Funky  del grupo Lips INC sonaba en toda la plaza. 

Hay que esperar para los últimos días donde se rematan las cosas, comentan las amas de casa. "A fin de mes lo rematan para que no lleven tanto peso"

Los juegos de azar también son una diversión, actualmente con otras novedades.

Una ruleta mucho mas moderna. Recordemos las "sillas voladoras" en el interior de la plaza de armas. Muchos se subieron, otros se ganaban el paseo acompañando a un pequeño que iba pegado a su silla, mientras que otros hacían parar la máquina por el llanto.

Jugarse un fulbito o una mesita es parte de la fiesta. ¿Quien no perdió o ganó, o se llevó una bolita?

Los niños también se divierten en las mallas elásticas o salta salta.

El tobogán con mucha mas modernidad.

"Llegaron los algodones". Antes se vendían en un palo de carrizo y no faltó un palomilla que quitaba a cualquiera. Se cambió el carrizo por la bolsa, pero igual el que quitaba te entregaba "chapo". Igual se disfrutaba.

Los kekes, piononos y turrones se venden en la fiesta de agosto. Ya no se encuentran los biscochuelos, obligados a comerlos con gaseosa o agua. Los turrones clásicos o "trancas" favoritos de la gente del campo, muy poco se encuentran.

El salchipollo, salchipapa es la comida al paso mas codiciada.

Juegos al azar mas modernos.
Recordamos los de antaño como el "chulo chulo" y el perro celín, la chica y la grande, las tres cartas, pasa sol pasa luna, la ruleta con los dados que caían de una culebra, las argollas para insertar en un presente, entre otros.  Era triste cuando escuchábamos:  "cayó 7, la casa gana". 
La fiesta de Huamachuco, inolvidable en todos los aspectos, actividades y tradiciones  nos alegra y alguien siempre dirá "hacen su agosto".

Texto y fotos; Beto Mendoza.