"AÑO DEL DIÁLOGO Y LA RECONCILIACIÓN NACIONAL"

martes, 11 de abril de 2017

Aramayo era una joyita

Fue acusada por chantaje y extorsión en Puno, cuando fungía de presentadora de un canal de televisión.
Dice que las denuncias son contra su padre. Este insultó a la prensa.
La legisladora fujimorista Alejandra Aramayo, quien defiende un proyecto de ley de control de medios de su creación, se desempeñaba como presentadora y reportera durante el 2000 en la filial de América Televisión, que se transmitía en el canal 13.

El exdirector ejecutivo del Proyecto Especial Binacional Lago Titicaca (PELT) Julián Barra informó a la prensa que hace 17 años la denunció, así como a su padre, Jorge Aramayo Cordero, por chantaje y extorsión.

Cuando Barra se negó a pagar contratos de publicidad al referido canal de Puno porque no había pedido hacer un contrato para tal servicio, los Aramayo empezaron a extorsionarlo.

Barra relató que Alejandra Aramayo estuvo en su oficina exigiéndole el pago de una factura de 1.700 soles, que la institución no había pedido.

DESPUÉS DEL HECHO

Barra contó que “Alejandra me mostró unos documentos que se referían a la calidad de las conservas de trucha del proyecto que estaban contaminadas”.

Aramayo amenazó con desprestigiarlo con esta supuesta denuncia. Una semana después, cumplió su advertencia.

Publicaron una nota con el siguiente titular: “Puñenos comen excremento”. Entonces, Barra decidió denunciar a padre a hija por chantaje y extorsión. En el proceso se incluyó al anterior director del PELT, Ariel Bermejo, por beneficiar con los contratos de publicidad a los Aramayo.

Barra fue el único que se atrevió a denunciar a Alejandro Aramayo y a su padre. Se enfrascó en un proceso legal que duró 15 años, en el cual la ahora legisladora fue declarada reo contumaz por no presentarse a las citaciones judiciales.

Sobre el caso, el exprocurador Julio Arbizu dijo que cree que se tome con mayor seriedad el fujimorismo. “Lo he dicho muchas veces y creo que es necesario que se empiece a tomar con seriedad: el fujimorismo es una escuela del crimen, una organización criminal con permanentes aprendices. El que entra allí terminará como todos ellos, como sus líderes y representantes”, declaró al diario UNO.

ALGO MÁS 

Alejandra Aramayo y su padre pidieron la prescripción del caso. El primer juzgado especializado en lo penal de Puno declaró fundada la solicitud.(diario uno)