miércoles, 10 de diciembre de 2014

Ministerio Público decidió liberar al niño homicida

Sandro” pertenece a organización extorsiva de Casa Grande y su función era la de entregar y guardar armas.

Ministerio Público decidió liberar al niño homicida

La Libertad.- Pese a que le quitó la vida a un muchacho, ex compañero de colegio, el menor de iniciales H.A.G.C. (12) quedó en libertad, y ni siquiera fue internado en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Trujillo, ex “La Floresta”.

Como se recuerda, tras el asesinato de G.M.Ll.M. (14), doce agentes de la comisaría de Casa Grande realizaron un operativo de búsqueda y lograron detener a los cuatro implicados en el triste final de este menor.

Los intervenidos fueron S.J.C.C. (16), conocido como “Sandro”; M.D.H.L. (14), J.M.Q.A. (14) y H.A.G.C. (12).

Pero, de todos los antes mencionados, solo “Sandro” fue retenido y actualmente se encuentra en el reformatorio, por incurrir en el delito de tenencia ilegal de municiones.

Basándose en que los menores no pueden ser juzgados como mayores, son inimputables, los demás fueron dejados en libertad. En el caso de H.A.G.C. (12), por su reducida edad y el hecho de no ser reiterativo en la falta, la Fiscalía lo liberó.

La decisión no fue del agrado de los policías participantes en la captura de los adolescentes. Uno de ellos, quien prefirió mantenerse en el anonimato, opinó que todo el trabajo desplegado para atrapar a los menores resultó en vano. “Los hemos buscado desde las 11:00 de la noche del sábado hasta las 6:00 de la mañana del domingo, sin descanso (...) y siento que no sirvió de mucho tanto esfuerzo y gasto de combustible si al final los dejan en libertad (...). Decisiones así ponen en peligro la vida de las personas, arriesgan la seguridad ciudadana”, expresó.

VINCULADO AL HAMPA. Según indagaciones policiales, se supo que “Sandro” pertenecería a una banda dedicada a la extorsión y al sicariato en Casa Grande. Su papel consistía en recibir el arma de fuego que se iba a usar en un acto delictivo y entregarla al encargado de ejecutar el siniestro, así como de ocultar el arma luego de concretado el “trabajito”.

En otras palabras, el menor tenía constante contacto con armamento, el que fue usado para que eliminar a su rival.

MÓVIL. Según fuente policial, el occiso y sus victimarios eran excompañeros. Todos estudiaban en el colegio “San Juan Bautista”, pero “Sandro” y sus compinches fueron expulsados por indisciplina e ingresaron a la G.U.E de Casa Grande.

Por razones no del todo claras, “Sandro” y sus amigos rivalizaban con el menor fallecido, pero las disputas y amenazas iniciaron en el chat de Facebook días atrás, hasta que el último sábado, a las 10 de la noche, en el parque La Fábrica, cerca a la calle Grevilleas, se encontraron de forma casual.

HOMICIDIO. Antes de encarar a su víctima, “Sandro” rastrilló su arma y la entregó a H.A.G.C. (12). Tras los respectivos insultos, éste se enfrascó en una pelea a puño limpio con la víctima, quien comenzó a someterlo. Ante eso, “Sandro” le dijo a su compinche que dispare y éste lo obedeció. El proyectil impactó en el lado derecho de las costillas del menor y salió por la boca, destruyéndole la tráquea y provocando la temprana partida de G.M.Ll.M. (14).

OPERATIVO. Informados del hecho, los efectivos de Casa Grande arribaron hasta la escena del crimen, hallaron al menor que terminó muriendo camino al Hospital de Casa Grande, pero no encontraron el arma homicida ni a los implicados en el crimen.

No obstante, un testigo del hecho logró reconocer a “Sandro”, quien vive en Chocope. La policía llegó a su vivienda, con ayuda de su madre, y lo detuvieron encontrándole nueve municiones, calibre nueve milímetros cortos. Al verse perdido, “Sandro” contó lo sucedido, cómo consiguió el arma. Delató a sus compañeros, a quienes la policía, tras varias horas de búsqueda en Chocope y en Casa Grande, pudo detener.

A decir de la policía, a H.A.G.C. (12), quien es hijo de un preso del penal El Milagro, se le intervino en una invasión situada al final de la avenida Tren (Casa Grande), lugar donde abundan personas al margen de la ley, quienes se enfrentaron a los efectivos a fin de evitar la captura del niño homicida.

PESAR. Cabe indicar que G.M.Ll.M. (14) era evangélico y cursaba el tercer año de secundaria en el colegio San Juan Bautista. Sus restos son velados su vivienda situada en la calle Santiago de Chuco, sector parta baja de Casa Grande.

Sus padres, Segundo Llamoga Santos y Rocío Mantilla, expresaron su tristeza y tribulación por la repentina partida del primero de sus hijos. Aseguraron que el occiso no tenía problemas con nadie, no andaba involucrado en actos ilícitos y, por el contrario, era muy amiguero y alegre. Solo desean brindar una honrosa despedida al victimado, sin ánimos de buscar venganza por sus propias manos. “Creo en Dios y todo lo dejo en sus manos”, aseveró Segundo Llamoga y agregó que su muchacho era muy aplicado en el colegio y llegó a ganar un concurso de declamación.(correo)