Últimos informes revelan que las probabilidades de un evento de esas características se reducen al cinco por ciento.

Y El Niño, según parece, no será tan perversamente travieso como se pensaba. Pero no hay que confiarse, a los muchachitos inquietos nunca hay que quitarle los ojos de encima. Así que antes de sonreír aliviados, se debe esperar la confirmación de los informes que descartan en un 95 por ciento la posibilidad de que se presente un fenómeno de características extraordinarias.
Fue el ministro de Agricultura y Riego, Juan Manuel Benites, quien reveló esa información. Sin embargo, no hay que detener las tareas de prevención, porque las probabilidades de un evento fuerte todavía son altas.
“Si hablamos solo de extraordinario las probabilidades han decaído a un 5 por ciento, pero si sumamos las posibilidades de un fenómeno fuerte y extraordinario, nos da un 40 por ciento. Las posibilidades de un fenómeno moderado son de 50 por ciento, pero a partir de febrero”.
El titular de la cartera de Agricultura y Riego indicó que es bastante probable que se presenten precipitaciones fuertes en el norte del país, en lo que queda de diciembre y en enero del próximo año. Por eso el monitoreo de la temperatura del mar es constante, para descartar la presencia de El Niño, agregó.
Ante la llegada de una onda kelvin en el océano Pacífico, comunicó que su impacto tendría menos intensidad, debido a que los vientos alisios se encuentran activos, lo que disminuye su fuerza. Este fenómeno suele concentrarse más en Ecuador.
Finalmente, advirtió "no hemos descartado la alerta, no bajen la guardia, no se confíen, basta que llueva cuatro o cinco días continuos en una ciudad como Piura y Chiclayo para que estas se inunden, pero ya se hicieron los trabajos y hemos hecho los simulacros necesarios, pero la naturaleza es impredecible".(la república)