jueves, 17 de septiembre de 2015

La ignorancia supina y tozudez de los directores puede costar caro

Las autoridades deben sancionar a los directores que se niegue a clausurar el año en noviembre

Medidas se han tomado por las crecientes lluvias por 'El Niño'| Archivo
Medidas se han tomado por las crecientes lluvias por 'El Niño'| Archivo

No entendemos porqué motivo, luego de que el gerente general del Gobierno Regional de La Libertad, Manuel Llempén Coronel, confirmara que las máximas esferas políticas de nuestra han ordenado adelantar la clausura del año escolar para el último viernes de noviembre, algunos directores de centros educativos se resisten a aplicar la medida, silban mirando al techo haciéndose los desentendidos y, lo que es peor, se rascan la cabeza esperando a que las Unidades de Gestión Educativa Locales (Ugel) les ordenen –como si fueran criaturas de pecho- que recalendaricen sus programaciones para diseñar el nuevo horario de dictado de clases.

Por ejemplo, en las últimas 24 horas nos hemos enterado cómo la directora de un reconocido plantel ubicado en el distrito de El Porvenir se acercó ayer hasta la Ugel para preguntar si había alguna disposición para reprogramar las clases. No obstante, lo peor de todo es que la respuesta que le dieron en dicho órgano educativo fue una rotunda negativa al respecto.

Otra reacción similar tuvo el actual rector del colegio República de Panamá, Juan Tacanga López, quien al ser consultado al respecto, contestó que “tenemos que esperar la directiva de la Ugel para empezar a reprogramar los horarios de adelanto de clases”.

En nuestra opinión, otro mercader de palabras y vendedor de verbos convenidos es el secretario regional del Sindicato Unificado de Trabajadores por la Educación del Perú (Sutep) en La Libertad, Nilton Escobar Villanueva, quien en vez de exhortar a sus colegas para que se adelanten a las burocráticas ‘directivas’ de las Ugel (que llegarán a las direcciones de colegios sabe Dios cuándo), se ha aventurado a declarar aumentos de sueldos para los maestros que dictarían más horas de clase o asistirían los sábados con el objetivo de terminar el año escolar a fines de noviembre debido al inminente riesgo que 450 mil alumnos y 38 mil docentes liberteños corren ante la amenaza del fenómeno de ‘El Niño’.

Frente a este razonamiento funambulesco, La Industria se pregunta, ¿qué parte de “se adelantará la clausura del año escolar al 30 de noviembre para no asistir en diciembre” no entiende el dirigente sutepista?

Desde nuestro punto de vista, pareciera que el señor Escobar tuviera problemas de comprensión, pues si sus colegas laboran más horas hoy, será para no trabajarlas mañana (pero sí tendrán derecho a cobrar sus sueldos de diciembre puesto que las ‘horas extra’ las laborarán en las próximas semanas).

Por lo tanto, hacemos un llamado a las autoridades regionales a ponerse firmes y sancionar a todo aquel rebelde sin causa que, pensando en sus intereses y flojeras personales, quiere poner en peligro la vida de miles de escolares y educadores.(la industria)