viernes, 31 de julio de 2026

Parada del Gallardete: una celebración que brilló, pero dejó cuestionamientos por el desorden y la falta de control

La Parada del Gallardete en Huamachuco fue reconocida por la multitudinaria participación, el entusiasmo de la población y la difusión de una de las tradiciones más representativas de la provincia de Sánchez Carrión. Sin embargo, mientras la celebración mostraba su mejor rostro ante visitantes y medios de comunicación, detrás de la fiesta se evidenciaron problemas relacionados con el consumo excesivo de licor, la acumulación de residuos y la falta de control en algunos espacios públicos.

Diversos jirones cercanos a la Plaza de Armas, como Castilla, Grau y Balta, así como las zonas comprendidas desde el Teatro Municipal hacia las calles Miraflores y Salaverry, terminaron afectados por la presencia de orines, restos de cerveza y otros residuos generados durante la celebración.

La situación también perjudicó a comerciantes y vendedoras de alimentos, entre ellas quienes ofrecían salchipollos, golosinas y otros productos, debido a que algunos sectores quedaron rodeados de líquidos y residuos que generaron malestar y preocupación por las condiciones de salubridad.

Según lo observado, antes del desarrollo de la actividad se realizó un control de los espacios destinados al comercio, con la participación de la comisión encargada de su venta y de la Policía Municipal. No obstante, una vez levantado el gallardete y concentrada la mayor cantidad de asistentes en el centro de la ciudad, el control municipal habría disminuido considerablemente, dejando varios sectores sin una adecuada supervisión.

A ello se sumaron enfrentamientos y peleas entre algunos grupos de personas que habrían consumido bebidas alcohólicas en exceso. La gran afluencia de visitantes procedentes de comunidades rurales y de la propia ciudad convirtió la jornada en una celebración masiva; sin embargo, para algunos asistentes la fiesta pareció imponerse sobre el respeto a la Plaza de Armas, al orden público y a la convivencia ciudadana.

La Parada del Gallardete es una expresión cultural que genera alegría, fortalece la identidad huamachuquina y alcanza difusión nacional e incluso internacional. Por ello, resulta necesario que la imagen que se proyecta durante el evento sea coherente con lo que ocurre después de la celebración, evitando que las calles y espacios públicos terminen convertidos en zonas contaminadas por residuos, bebidas alcohólicas y desechos humanos.

Si bien las labores de limpieza realizadas posteriormente son importantes y necesarias, la prevención debe tener un papel prioritario. La instalación de baños públicos portátiles en puntos estratégicos, una mayor presencia de personal municipal, controles permanentes durante y después del evento, así como campañas masivas de sensibilización sobre el cuidado de la ciudad, podrían contribuir a reducir estos problemas.

Esta edición de la Parada del Gallardete constituye una de las últimas actividades de gran magnitud desarrolladas durante la actual gestión municipal. Por ello, queda la expectativa de que las próximas autoridades adopten medidas más firmes y planificadas para preservar el orden, la limpieza y el respeto por los espacios públicos durante las festividades.

Como aspecto favorable, este año no se observaron con la misma frecuencia algunos excesos registrados en celebraciones anteriores, como jóvenes subidas sobre los bombos de las bandas de músicos o cargadas en hombros mientras realizaban actos de alboroto y arrojaban cerveza. Este cambio demuestra que la prevención y el control pueden generar resultados, aunque todavía existen aspectos importantes que deben corregirse.

La Parada del Gallardete debe seguir siendo motivo de orgullo para Huamachuco. Pero preservar una tradición también implica cuidar la ciudad, respetar sus espacios públicos y garantizar que la celebración se desarrolle con alegría, seguridad, orden y responsabilidad.

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