"Sin jueces independientes e imparciales no existe verdadera justicia ni democracia sólida". La presidenta del Poder Judicial, Janet Tello Gilardi, defiende la independencia que ha mostrado en su trayectoria personal y como magistrada de la Corte Superior de Lima y de la Corte Suprema, en defensa de la justicia y el respeto a los derechos humanos.
Janet Tello fue una de las magistradas que durante los años 90 del siglo XX fundó e impulsó la creación de la Asociación de Jueces por la Justicia y Democracia - JUSDEM para defender la independencia y autonomía judicial frente al sometimiento del sistema a los intereses del gobierno de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos. Una posición que ha defendido en los años siguientes en la Corte Superior de Justicia de Lima, luego en la Corte Suprema y en los muchos casos en los que ha intervenido a lo largo de estos años.
“Esto no es un discurso. Es un compromiso que se ha materializado en i) posiciones y actuaciones firmes ante proyectos de ley y reformas legales cuyo contenido afectaba o amenazaba la independencia judicial; ii) requerimientos de acompañamiento a organismos internacionales especializados, como la Comisión de Venecia o la Relatoría Especial de Naciones Unidas, sobre la Independencia para Magistrados y Abogados, logrando contar con opiniones técnicas que fortalecen la autonomía y la integridad de la judicatura; iii) defensa de la competencia constitucional de la judicatura para garantizar derechos fundamentales en procesos de amparo contra decisiones que afectan los derechos de justicia de jueces y juezas”, enumera la magistrada.
Respaldo a los jueces víctimas de persecución
Agrega que “desde la certeza de que la política institucional en este Poder del Estado tiene que fundarse en la irrestricta defensa de la judicatura, hoy, reafirmo, el respaldo institucional a las juezas y jueces que soportan amenazas, injerencia y agravios que buscan debilitar la independencia de la institución judicial”.
En este sentido y fiel a sus principios, “alerta a la ciudadanía sobre el riesgo de aprobación de proyectos de ley con tintes claramente punitivos dirigidos a doblegar la libertad de los jueces al momento de adoptar sus decisiones”. En tal sentido, dice, exhorta “al pleno del Congreso de la República a rechazar estas propuestas contenidas en el Texto Sustitutorio del proyecto de Ley que modifica la Ley 29277, Ley de la Carrera Judicial y el Código Penal, entre las cuales, plantea agravar el delito de prevaricato. Sin jueces independientes e imparciales no existe verdadera justicia ni democracia sólida”.
Por último, subraya: “que nadie puede ni debe interferir con los procesos jurisdiccionales en trámite siempre orientados a salvaguardar los derechos de defensa de las partes. Ello exige la abstención de cualquier expresión que pueda interpretarse como una injerencia en casos concretos. Lo contrario resulta contraproducente con la legitimidad y eficacia de las garantías constitucionales que también asisten a cada juez y jueza en la defensa de sus propios derechos”.
“La ciudadanía debe tener la total seguridad de que mientras ejerza la Presidencia del Poder Judicial y mi función como jueza de la República, mi compromiso con una justicia independiente e imparcial y fiel únicamente a la Constitución y la ley, es y será inquebrantable”, concluye la presidenta del Poder Judicial.(La República).