El consejo municipal acordó convocar a la Contraloría para que investiguen los gastos hechos por el alcalde de Trujillo, Mario Reyna, en los megaconciertos que habrían sido organizados con fondos municipales.
La inseguridad ciudadana en Trujillo sigue muy presente, una fuerte lluvia y posible inundación es inminente, pistas en mal estado y, pese a todo ello, el alcalde Mario Reyna decidió llevar a cabo un concierto de cumbia en un evento que poco o nada tiene que ver con ello. Pese a este comportamiento, todo parece indicar que se le acabará la fiesta al burgomaestre trujillano.
Durante el concejo municipal, los funcionarios acordaron solicitar la intervención de la Contraloría General de la República para investigar los gastos en estas tocadas masivas, pues se presume que se habría usado fondos municipales para la organización de estos.
Los conciertos
Los regidores Luis González Rosell y Andrés Sánchez Esquivel aseguraron que también solicitarán informes que indiquen el direccionamiento de ciertos montos y los criterios para seleccionar a las empresas que trajeron el espectáculo. Todo esto no es para menos, puesto que los conciertos fueron realizados en un periodo crítico para la ciudad, tuvieron una asistencia numerosa de gente, algunos de los espacios representaban un riesgo ciudadano y se habría desembolsado miles de soles para su organización.
El 29 de diciembre de 2025 se llevó a cabo un megaconcierto en el estadio Mansiche, esto luego de que se propusiera al Centro Histórico como primera opción para celebrar el 205 aniversario de la independencia de Trujillo. Así como inicialmente se aseguró que no habría venta de bebidas alcohólicas, también se dijo que no se destinarían fondos municipales. Estas dos afirmaciones no resultaron ser ciertas.
La situación de Trujillo
Al menos S/250 mil se habría gastado en la organización del concierto al que asistieron reconocidas agrupaciones musicales. De igual forma, se advierte un desembolso similar para el más reciente, el cual tuvo lugar el último sábado, en donde la presencia de Corazón Serrano generó cuestionamientos, pues nuevamente se trataba de un grupo de cumbia siendo partícipe de un evento totalmente ajeno a ello.
Este hecho se repite con el primer concierto, el cual llegó en un momento crítico, en donde una serie de asesinatos acaparó el ojo público de la provincia y de la región, cuando la delincuencia había sumido a la ciudad en un tenso clima de inseguridad y esta festividad aparentaba a ser más una excusa para que Reyna, no irónicamente, pueda aguantar hasta las últimas.(Noticias Trujillo).