lunes, 19 de enero de 2026

Una posible venganza política fue la causante del asesinato de la regidora y el periodista en La Libertad

Aunque no se conocían ni trabajaban juntos, ambos compartían un mismo denominador: sus denuncias públicas contra la corrupción.

Investigaciones apuntan a una misma red criminal como brazo ejecutor.

Los asesinatos de la regidora municipal Elena Rojas Arce y del periodista digital Fernando Núñez han encendido las alarmas en La Libertad, al evidenciar un posible patrón de venganzas políticas ejecutadas por el crimen organizado contra quienes fiscalizaron y denunciaron presuntos actos de corrupción. Aunque no se conocían ni trabajaban juntos, ambos compartían un mismo denominador: sus denuncias públicas, tras las cuales fueron asesinados a fines de 2025.

Elena Rojas Arce ejercía labores de fiscalización desde el Concejo Municipal de Chicama y se había convertido en una figura incómoda para la gestión local. Fue asesinada a balazos el 18 de diciembre mientras participaba en una chocolatada navideña, luego de haber sobrevivido a un atentado previo en el que delincuentes colocaron dinamita bajo su camioneta. Pese a que el alcalde Edilberto Bada atribuyó el hecho a una presunta extorsión, familiares y su pareja negaron que haya recibido amenazas económicas.

La regidora había denunciado diversas irregularidades, entre ellas un presunto caso de doble percepción de ingresos del Estado por parte de la jefa de Recursos Humanos de la Municipalidad de Chicama, quien habría cobrado simultáneamente como funcionaria y como locadora de servicios en la Municipalidad de Rázuri. Estas acciones de control habrían incrementado las tensiones en el ámbito político local.

En el caso del periodista Fernando Núñez, este investigaba presuntas irregularidades en obras ejecutadas por la Municipalidad Distrital de Guadalupe, especialmente en un proyecto del estadio del centro poblado Ciudad de Dios valorizado en más de cinco millones de soles. Fue asesinado el 6 de diciembre por sicarios cuando retornaba de una cobertura periodística. La División de Homicidios de la DIVINCRI Trujillo capturó a los autores materiales y a uno de los presuntos responsables del reglaje, cuyos testimonios revelarían vínculos con el crimen de Elena Rojas, reforzando la hipótesis de una misma organización criminal detrás de ambos asesinatos.(N60).