El escándalo del Chifagate reabre el debate sobre los límites legales y éticos del lobby en el Congreso, el rol de los congresistas frente a grupos de interés y la necesidad de transparencia en reuniones que involucren a figuras como José Jerí.
Andy Carrión, abogado penalista: “El lobby debe regularse porque se presta a favores y delitos de corrupción”
El penalista Andy Carrión sostiene que el lobby es una actividad orientada a la defensa de intereses ante el Estado y que, por sí sola, no constituye un delito. Sin embargo, remarca que en ausencia de regulación clara puede derivar en solicitudes de contraprestaciones, favores o beneficios que encajan en figuras penales como el tráfico de influencias o el cohecho. “El lobby por sí mismo no necesariamente es negativo. Sin embargo, se presta a actividades ilícitas, como solicitar algún tipo de favores o contraprestaciones”, afirmó.
El abogado explica que en varios países existen códigos de conducta para los lobistas y normas que obligan a transparentar reuniones, agendas y los intereses que representan. En el Perú, en cambio, no hay un marco específico que ordene esta actividad, lo que deja amplios márgenes para prácticas opacas dentro del Congreso. “En nuestro país no existe una regulación como tal respecto al lobby”, advirtió.
Carrión subraya que la transparencia resulta clave para evitar que el lobby se convierta en un canal de presión indebida. El registro de encuentros, la identificación de los participantes y la exposición pública de los temas tratados permiten a la ciudadanía conocer quién influye en las decisiones de los altos funcionarios. “Es fundamental transparentar con quién se reúne un funcionario y qué intereses se buscan dentro del Estado”, sostuvo.
Desde su perspectiva, el Chifagate debería servir como punto de inflexión para impulsar una regulación que fije límites claros y evite que las gestiones privadas se transformen en mecanismos de captura del Estado por intereses particulares. “Este caso debería promover la regulación del lobby y evitar que se convierta en una influencia negativa”, señaló.(La República).