jueves, 30 de abril de 2026

Sobreviviente del VRAEM fue presionado para mentir sobre posesión de armas y droga

Al no encontrar elementos incriminatorios que sustenten el fuego, los militares optaron por presionar a Ricardo para que confesara sobre lo sucedido.

Ricardo Acuña Quispe se presentó la mañana del viernes 25 de abril, confesando que él y sus compañeros acribillados en la zona del VRAEM, en la región de Huancavelica, sí estuvieron transportando droga. O al menos, estas fueron las declaraciones que consignó ante un primer fiscal, mas ahora, el joven de 20 años ha revelado que fue obligado realizar esta falsa confesión para no ser asesinado.

La primera versión

Tras entregarse a los militares, comenzó a circular el acta en donde, ante la fiscal antidrogas Jannett Carrillo Callahua, Ricardo confesó que sí hubieron sustancias ilícitas que fueron transportadas por él y algunos de sus acompañantes, pero que al momento de la balacera, todos se dirigían a Colcabamba tras haber disputado un partido de fútbol.

La versión de Ricardo cambió en diálogo con el fiscal Provincial de Tayacaja, Zina Romero Chávez, a quien aseguró que ninguno de ellos estaba involucrado en acciones de narcotráfico. Tras esto, su abogado grabó un video en donde el afectado relataba lo sucedido.

Fue amenazado a mentir

El relato del sobreviviente da inicio señalando el momento en que fueron acorralados por los militares, los cuales se encontraban vestidos de civiles y encapuchados, por lo que el conductor – de nacionalidad colombiana -, así como los demás pasajeros, pensaron que se trataba de una banda de delincuentes. Es así como Ricardo consigue bajarse del 4×4 antes de que se desate el fuego que acabó con la vida de cinco pasajeros.

El joven asegura que permaneció escondido hasta que vio llegar una patrulla de militares. Ante la seguridad que esto debía representar, decide acudir ante ellos, solo para ser amenazado de muerte si no accedía a confesar que él y sus compañeros habían transportado droga. Ricardo asegura que los militares, al no encontrar nada comprometedor en el vehículo baleado, deciden usarlo a él como chivo expiatorio, de forma que ante el primer fiscal emite las declaraciones culpando a sus acompañantes.(Noticias Trujillo).