viernes, 6 de febrero de 2026

EsSalud sin respuesta clara ante falta de medicamentos para más de 13 millones de asegurados

La escasez de fármacos esenciales en el Seguro Social vuelve a encender las alertas. Exautoridades y el gremio médico advierten fallas graves en la gestión del abastecimiento de medicinas y cuestionan que, debido a la crisis, se realicen compras de emergencia a precios elevados.

Desabastecimiento de medicamentos en hospitales de EsSalud: Impacto en la salud y economía de las familias peruanas | Andina

La historia de Teresa, una paciente de 58 años con cáncer de pulmón en etapa avanzada, refleja el impacto humano de la crisis que atraviesa EsSalud. Desde finales de enero, ella no recibe el medicamento oncológico Erlotinib de 150 mg, pese a seguir un tratamiento continuo desde mayo de 2025 en el hospital Alberto Sabogal. La suspensión del fármaco no fue médica, sino logística: el medicamento simplemente no está disponible en farmacia.

“Desde el 26 de enero mi mamá no toma ninguna pastilla porque nos dijeron que está agotado y que recién llegaría entre el 10 y 14 de febrero. Mientras tanto, ella está preocupada porque el cáncer puede avanzar”, relata su hija, quien asegura que no se trata de un caso aislado, ya que, consultando en las salas de espera del hospital, otros pacientes con el mismo tratamiento enfrentan la misma carencia.

Este desabastecimiento ocurre en una institución que atiende a más de 13 millones de asegurados y que, según especialistas y exfuncionarios, cuenta con herramientas, presupuesto y sistemas suficientes para evitar llegar a escenarios críticos. Sin embargo, fallas en la planificación, demoras en las compras y decisiones de emergencia estarían afectando directamente la salud y la economía de miles de familias.

Según información de la Contraloría y diversas denuncias, esta problemática se ha extendido a hospitales de todo el país. En el Hospital Nacional III de Iquitos se registran faltantes de 62 medicamentos, mientras que en el Hospital III Cayetano Heredia de Piura la cifra asciende a 93. En Lima, el Hospital Nacional Alberto Sabogal Sologuren reporta 14 medicamentos ausentes, el Edgardo Rebagliati Martins 28, el Carlos Alcántara Butterfield 7 y el Luis Negreiros Vega 3. Además, se han documentado faltantes en el Hospital Guillermo Almenara y en establecimientos de ArequipaLoreto y otras regiones, evidenciando que la crisis afecta de manera generalizada a la red de EsSalud.

Fallas en la cadena de abastecimiento

Para Virginia Baffigo, ex presidenta ejecutiva de EsSalud, la raíz del problema no se debe a la falta de presupuesto, sino a un mal diagnóstico y una planificación inadecuada de las adquisiciones, lo que termina generando rupturas de stock. “Si no hacemos un buen diagnóstico, las soluciones van a ser temporales. Tengo la impresión de que eso es lo que ha venido pasando”, señala.

Además agrega que estas rupturas no deberían ocurrir si los procesos se realizaran con la anticipación y el control técnico necesarios, ya que existen normas, plazos y mecanismos legales suficientes para garantizar un abastecimiento continuo.

Explica que el proceso de abastecimiento comienza con la programación de necesidades desde las redes asistenciales, estimaciones suelen exceder el presupuesto finalmente aprobado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). “Eso no es extraordinario, pasa todos los años. Luego, se hace un sinceramiento en base a la disponibilidad presupuestaria y, una vez se aprueba esto, se empiezan con las compras”, indica.

El problema, advierte, surge cuando las compras no se inician a tiempo; es decir, cuando los stocks aún existen. “Mientras todavía hay stock en almacén, se debería iniciar el proceso de compra con seis meses de anticipación. Cuando eso no ocurre y se espera a una situación crítica, ya no hay margen de maniobra. Se habla de stock crítico cuando solamente tenemos para dos mes de abastecimiento", advierte.

Compras de emergencia y sobrecostos

Cuando las licitaciones fallan o se retrasan, EsSalud recurre a compras menores por adjudicación directa, un mecanismo excepcional que, según la exfuncionaria, genera distorsiones graves. “Las redes compran al menudeo, sin licitaciones, y los proveedores aprovechan. Lo que en una compra corporativa cuesta uno, en una compra directa puede duplicarse o triplicarse”, advierte.

Baffigo es clara en señalar que esta práctica no solo afecta a los pacientes, sino también a la economía institucional. “Se gasta en exceso en un escenario de escasez de recursos. Luego no hay presupuesto porque ya se consumió en pagos elevados”, sostiene.

Impacto directo en la vida y economía de los pacientes

Por su parte, el ex ministro de Salud, Víctor Zamora, alerta que el desabastecimiento no solo compromete tratamientos, sino procedimientos diagnósticos completos. “Si no hay medicamentos ni insumos, se pone en riesgo la vida, se deteriora la calidad de vida, se pierde función y se acortan años de vida saludables”, explica.

Desde una mirada de salud pública, Zamora añade que el impacto trasciende lo sanitario. “Hay un impacto económico y social. Las familias se empobrecen porque tienen que comprar medicinas que el seguro debería cubrir. Miles de peruanos caen en pobreza cada año por gastos en medicamentos”, subraya.

En el caso de Teresa, su hija asegura que evaluaron comprar el medicamento de forma particular, pero el costo bordea los 1.500 soles y ni siquiera es fácil de encontrar. “Es preocupante, porque no es solo una pastilla. Es su vida”, afirma.

Gestión, sanciones y responsabilidades

Tanto Baffigo como Zamora coinciden en que las herramientas existen, pero no se usan adecuadamente. EsSalud cuenta con sistemas modernos de gestión como SAP, que permiten monitorear stocks y compras en tiempo real. “Nadie puede decir que no tiene información. Si no actúan, es por incompetencia o falta de diligencia”, sostiene la expresidenta de EsSalud.

Zamora es más directo y vincula el problema a la inestabilidad y politización de la institución. “En los últimos cinco años hemos tenido nueve presidentes de EsSalud y quince ministros de Salud. Esto es un problema de gestión y de uso político de las instituciones. Los pacientes están pagando los platos rotos”, afirma.

Ambos advierten que, ante un desabastecimiento total, la autoridad tiene la obligación de activar compras de emergencia o incluso acudir al mercado internacional. “No hacerlo pone en riesgo la vida de la gente y roza una responsabilidad penal”, enfatiza Zamora.

La denuncia del gremio médico

El Sindicato Nacional Médico del Seguro Social (Sinamssop) responsabiliza directamente a la Central de Abastecimiento de Bienes Estratégicos (CEABE). Según el Dr. Santiago Vinces, esta oficina, “designada por el actual presidente ejecutivo, por el señor Acho”, tiene como función planificar y adquirir medicamentos, materiales médicos y equipamiento para toda la institución. Sin embargo, afirma que “en estos dos últimos años estos señores del Ceabe han, literalmente, abandonado esta función”.

“El desabastecimiento no es por falta de dinero, sino por una pésima planificación con propósitos no confesados”, denuncia el gremio. Según el sindicato, la crisis habría sido deliberadamente agravada para declarar emergencia y habilitar compras directas “donde quieran, al precio que quieran”.

Como salida, el gremio exige una intervención directa del Gobierno y el cambio inmediato de funcionarios, pues “si son los funcionarios actuales los responsables del colapso de la institución, ¿qué solución pueden dar ellos? Ninguna”. Mientras tanto, los trabajadores de salud aseguran ser solo “la contención de la crisis”, dando la cara ante pacientes que los culpan por una situación que no está en sus manos.

Respuestas oficiales y vacíos persistentes

Por su parte, desde EsSalud, su presidente ejecutivo, Segundo Acho Mego, afirmó que la prioridad de la institución es la adquisición urgente de medicamentos para enfermedades raras, crónicas y oncológicas. Señaló que estos procesos se están realizando a través de la Central de Abastecimiento de Bienes Estratégicos (CEABE), incluso recurriendo al mercado internacional debido a la escasez local. Sin embargo, el anuncio solo indica que las compras se completarían entre marzo y abril, sin precisar fechas exactas, el número de medicamentos que se repondrán, los hospitales que serán priorizados ni cómo se garantizará la continuidad de los tratamientos, especialmente en casos como las terapias oncológicas, donde interrumpir las dosis puede tener graves consecuencias para la salud de los pacientes.

La institución también asegura que el abastecimiento de medicamentos de uso común alcanza entre el 90 % y el 99 % a nivel nacional. No obstante, médicos y pacientes cuestionan estas cifras frente a los reportes de hospitales que registran decenas de medicamentos desabastecidos.

Asimismo, EsSalud no detalla qué medidas se implementarán para corregir las fallas de planificación reconocidas por exautoridades y el gremio médico, ni cómo evitará depender nuevamente de compras de emergencia.

Mientras se discuten responsabilidades, Teresa espera. Tiene una tomografía programada y una cita médica en marzo, pero sin el medicamento que frena el avance del cáncer. “Solo pedimos que aceleren el abastecimiento. Las personas con cáncer no pueden esperar”, reclama su hija.(La República).