domingo, 10 de mayo de 2026

Trujillo: familia de vigilante atropellado exige justicia y prisión para conductora ebria

Los familiares cuestionan que el caso sea investigado como homicidio culposo y consideran que esa tipificación favorece a la responsable. Por ello, solicitan que el delito sea reclasificado para que reciba una sanción mayor.

Trujillo: familia de vigilante atropellado exige justicia y prisión para conductora ebria. Composición: Diario Correo.

Los familiares de Juan Martínez, vigilante que falleció cinco días después de ser atropellado en Trujillo, solicitaron que se aceleren las investigaciones del caso. Sus allegados cuestionan que la conductora involucrada, identificada como Maricsa Alfaro Cerna, continúe en libertad mientras avanza el proceso fiscal.

De acuerdo con los familiares, la mujer manejaba en estado de ebriedad y además tenía la licencia de conducir vencida al momento del accidente. La víctima falleció posteriormente a causa de las lesiones ocasionadas por el atropello.

Cuestionan calificación del delito

Los deudos señalaron que el fiscal encargado del caso, Joan Balladares, estaría investigando el hecho bajo la figura de homicidio culposo. La familia considera que esa calificación no corresponde a las circunstancias en las que ocurrió el caso.

“Lo que queremos es que el fiscal califique correctamente como homicidio doloso, porque la otra versión no refleja la realidad y solo beneficia a la otra parte”, manifestó Alexandra Martínez, sobrina de la víctima.

Exigen prisión preventiva

Los familiares también demandaron que la Fiscalía solicite prisión preventiva contra la conductora mientras continúan las investigaciones. Según indicaron, existe preocupación por una posible fuga debido a que actualmente no enfrenta restricciones de desplazamiento.

“El fiscal debe hacer su trabajo y no dejar que ella se escape. No hay restricciones en su casa, puede salir a cualquier lugar y hacer lo que quiera”, agregó la hermana del vigilante.

Los restos de Juan Martínez vienen siendo velados en su vivienda ubicada en el pasaje Bombay de la urbanización Santa Isabel, también en Trujillo. Hasta el lugar han llegado familiares, amigos y vecinos para acompañar a sus seres queridos.

Sus hermanas recordaron al vigilante como una persona cercana a su familia. Según recordaron, el trabajador era conocido por mantener un ambiente de unión durante los encuentros familiares.(Correo).