¡La tumba está vacía! La muerte ha sido vencida.
La esperanza ha renacido. Lo que parecía el final… era solo el comienzo. Cristo ha resucitado, y con Él, también nuestra vida se llena de luz, de sentido, de alegría.
Hoy todo cambia: el dolor se transforma en esperanza,
la oscuridad en luz, la tristeza en gozo. Dios cumple sus promesas.
Hoy celebramos que el amor es más fuerte que la muerte,
que la vida tiene la última palabra
y que nunca estamos solos.
Que esta Pascua renueve tu corazón, te levante de todo lo que te pesa y te recuerde que siempre hay un nuevo comienzo.
¡Cristo vive! Aleluya