Lo que debía ser una jornada para revalorar una de las tradiciones más importantes de los Andes terminó convertido en un hecho que hoy genera indignación y cuestionamientos. Una vicuña murió durante el desarrollo del Chaccu realizado en el caserío Cushuro, distrito de Huamachuco, y las circunstancias en las que ocurrió exigen una investigación inmediata.
Según los testigos que presenciaron la actividad, la vicuña habría entrado en un fuerte estado de estrés debido al gran número de personas que participaban en el rodeo. Entre los asistentes se encontraban adultos, niños que acudieron como parte de la actividad turística, aficionados de la actuación y trabajadores de la Municipalidad.
El animal intentó escapar del cerco, pero durante el intento de retenerlo varias personas se habrían lanzado sobre él para evitar su fuga. Como consecuencia de esta intervención, la vicuña perdió la vida.
Las imágenes muestran al ejemplar sin vida y una soga que, presuntamente, fue utilizada para intentar controlar su desplazamiento. Será responsabilidad de las autoridades determinar qué ocurrió exactamente, si se respetaron los protocolos establecidos y quiénes tendrían responsabilidad en este lamentable desenlace.
EL CHACCU NO ES UNA PERSECUCIÓN DESCONTROLADA
El Chaccu es una práctica ancestral heredada de nuestros antepasados y reconocida como una herramienta de conservación de la vicuña. Su finalidad es capturar temporalmente a los animales mediante un cerco organizado, esquilarlos bajo supervisión técnica y devolverlos inmediatamente a su hábitat, sin causarles daño.
Por ello, el éxito de un Chaccu no se mide por la cantidad de personas presentes ni por convertirlo en un espectáculo, sino por el respeto absoluto a los protocolos de manejo y al bienestar de una especie silvestre protegida.
Cuando una actividad de esta naturaleza termina con la muerte de una vicuña, corresponde analizar si existieron errores en la organización, exceso de participantes, deficiencias en el control del evento o incumplimiento de las normas técnicas.
LA LEY TAMBIÉN PROTEGE A LA VICUÑA
La vicuña es una especie protegida por la legislación peruana y su aprovechamiento está sujeto a estrictas normas de manejo. El incumplimiento de los protocolos durante un Chaccu puede dar lugar a investigaciones administrativas y, dependiendo de las circunstancias, incluso a responsabilidades penales relacionadas con la afectación de la fauna silvestre.
Por ello, corresponde que las autoridades competentes evalúen lo sucedido y determinen si hubo negligencia o incumplimiento de las obligaciones de quienes estuvieron a cargo de la organización y ejecución de la actividad.
LA MUNICIPALIDAD Y LOS ORGANIZADORES DEBEN PRONUNCIARSE
La ciudadanía espera una explicación clara y transparente por parte de la Municipalidad Provincial y de los organizadores del Chaccu. El silencio solo alimenta las dudas sobre un hecho que ha causado profundo malestar entre quienes consideran que esta tradición debe desarrollarse con responsabilidad y respeto por la vida silvestre.
Una investigación objetiva permitirá establecer responsabilidades, aclarar los hechos y adoptar medidas para evitar que una situación similar vuelva a repetirse.
Las tradiciones tienen valor cuando preservan la vida, la cultura y el respeto por la naturaleza. El Chaccu nació para proteger a la vicuña, no para ponerla en mayor riesgo. Si una especie que simboliza el patrimonio natural del Perú muere durante una actividad creada precisamente para su conservación, es momento de revisar qué se hizo mal y corregirlo.
La muerte de esta vicuña no debe quedar como una simple anécdota ni perderse entre fotografías y ceremonias. Merece una investigación seria, respuestas claras y el compromiso de que nunca más un Chaccu vuelva a terminar con la muerte de un animal que todos tenemos la obligación de proteger.(Agencia Digital de Noticias Huamachuco).