Si la señora Fujimori quiere gobernar como su padre, lo que es una de sus promesas electorales, habría que preguntarle quién será su Montesinos, su Joy Way, su boloña y su Martha Chávez. Bueno, Martha Chávez ya está con ella. Y Rospigliosi pinta muy bien para ser el hombre del SIN.
HILDEBRANDT EN SUS TRECE